El destino entero, en tres pestañas. Lugares, senderos y empresas. En el mostrador se ve todo el directorio publicado, también los negocios que no salen en el mapa del visitante y los senderos del territorio. Las dos preguntas que más se repiten después de "qué veo" son "qué ruta hago" y "dónde como", y las dos tienen su lista.
Los filtros de un mostrador, no los de una web. Abierto ahora, gratis, con niños y accesible, a un toque y sin bajar la vista, más las categorías del destino. El buscador entiende lo que se pregunta de verdad: escribir "algo con sombra" encuentra el sendero que lo es, aunque nadie lo llamara así.
Rutas preparadas para los días de cola. La de medio día, la del casco histórico, la de playas. Se dejan hechas con antelación y se entregan en un momento, o se cargan y se retocan con quien tengas delante sin estropear la original. En el tótem se le ofrecen al visitante como recomendaciones de la oficina.
Un mapa hecho para tocarlo. Vista de satélite, botones de zoom grandes y marcadores que se pulsan con el dedo para ir montando la selección sobre el terreno. Es la forma natural de explicarle a alguien dónde está lo que le estás recomendando, y funciona igual con los senderos y sus trazados.
Pensado para una pantalla pública. Teclado propio en pantalla para los tótems sin teclado físico, texto que crece solo en las pantallas grandes, y ningún enlace que saque al visitante de la aplicación y deje al siguiente perdido en una web cualquiera. Cómo llegar a un punto se resuelve dentro, con un QR.