La plataforma del destino
Gestiona todo aquí
Tu equipo gestiona puntos, sub rutas, senderos, mapas, audioguías, eventos, empresas, QR, newsletter y redes sociales desde un único panel.
Tu equipo lo gestiona todo desde un panel. El visitante lo vive en su móvil, en su idioma y sin instalar nada. Y cada visita te devuelve datos para promocionarlo mejor.
Por qué Visitea
Qué es Visitea
Gestiona todo aquí
Tu equipo gestiona puntos, sub rutas, senderos, mapas, audioguías, eventos, empresas, QR, newsletter y redes sociales desde un único panel.
Todo cobra vida aquí
Lo descubre en su móvil, en tu web o en las pantallas de tu oficina, sin instalar nada. Escucha, pregunta y lo ve todo a su ritmo, en su idioma.
Lo que tu equipo publica en el panel llega al momento al móvil del visitante. Y lo que el visitante hace vuelve al panel en forma de datos. Un círculo que no deja de girar.
El panel de control
Se abre en el navegador, sin instalar nada y sin equipo técnico. Lo maneja quien hoy lleva el turismo del destino. Publicas una vez y sale en todos tus canales.
Los códigos QR de todo tu territorio, el comercio local, tus redes sociales, la conexión con tu web y la gestión de un territorio entero. Herramientas que normalmente se contratan aparte.
La misma IA que ayuda al visitante a descubrir más, carga, traduce y vigila el contenido por tu equipo. Integrada en los dos lados del ecosistema.
Lo que tu equipo publica en el panel sale al momento en la app del visitante, en tu web, en los códigos QR del destino y en las pantallas de tus oficinas. Se escribe una vez y llega a todas partes.
Casos de uso para el visitante
Muestra todos tus puntos en un mismo sitio. El visitante explora libremente y elige qué quiere ver.
Divide tu territorio en rutas temáticas con tus puntos de interés y las empresas del destino como paradas.
Crea rutas de senderismo con su trazado en el mapa, distancia, desnivel y dificultad, listas para seguir incluso sin cobertura.
Todo el catálogo
Todo en un mismo mapa. Tus puntos sobre un mapa limpio, sin los negocios de Google compitiendo con los tuyos. El visitante busca por nombre, por significado (escribe "mar" y le salen el puerto o los acantilados) o haciendo una foto con la cámara para identificar lo que tiene delante.
Una ficha que lo cuenta todo. Audio en su idioma con control de velocidad, descripción larga, galería, vídeo, modelo 3D, horarios y las paradas más cercanas. Y un botón para llegar andando, con la ruta dibujada dentro de la app.
Modo guiado paso a paso. Parada 3 de 8, indicaciones de giro habladas en su idioma, recálculo si se desvía y aviso al llegar. El audio de cada parada arranca al acercarse, con el radio que tú decidas punto por punto.
A pie, en bici o en coche. Tú eliges qué modos ofreces y cuál es el de casa. El visitante cambia cuando quiera y la experiencia se adapta, en bici los avisos llegan antes y en coche la app guía parada a parada.
Un itinerario a su medida. La IA le pregunta qué le interesa, cuánto tiempo tiene, cómo se mueve y qué necesita de accesibilidad y le arma una ruta de 3 a 8 puntos en el orden más eficiente. Sin que nadie del equipo mueva un dedo.
Sub Rutas personalizadas
Su propia identidad. Nombre, colores, logo, favicon, idiomas y audio de bienvenida propios. Se ve como un producto aparte, aunque se gestione desde el mismo panel que el resto del destino.
Su propia dirección. Cada Sub Ruta vive en su URL y puede tener su dominio propio con la misma verificación que la principal. La difundes con un cartel, un QR o una nota de prensa y funciona sola.
Comparte tus puntos o crea los suyos. Reutiliza puntos de tu catálogo o crea puntos exclusivos que solo se ven aquí. El orden que le des es la secuencia que sigue el visitante y se reordena arrastrando.
Las empresas también son paradas. Coloca restaurantes, bodegas, hoteles o tiendas de tu directorio dentro de la Sub Ruta, con su ficha y sus datos de contacto. Tú decides si el visitante las ve después de los puntos de interés o mezcladas con ellos en un único orden. Una ruta de la tapa con sus bares dentro, sin montar nada aparte.
Su propio itinerario. Modo de transporte por defecto propio y opción de arrancar el recorrido automáticamente en cuanto el visitante entra. Perfecto para una ruta de la tapa, una temporada cultural o un evento con fecha de caducidad.
Y se puede anunciar dentro de tu app. Con un banner propio dentro de tu app, con su imagen, su titular y su sitio en el listado. Es la única forma en que una Sub Ruta se promociona sola, el resto lo decides tú.
Rutas de senderismo
Empieza con el archivo que ya tienes. Subes el GPX, KML o GeoJSON de Wikiloc, Strava o Garmin y Visitea calcula distancia, duración, desnivel y perfil de elevación. Si el archivo viene sin altitudes, las completa consultando el relieve real del terreno.
Un mapa hecho para el monte. Cartografía de montaña, satélite y una capa de terreno con sombreado y curvas de nivel, con relieve en 3D y giro libre para entender la subida antes de empezarla. No es el mapa de ciudad con otro color, es otro mapa.
Seguimiento en vivo mientras camina. Pulsa "Iniciar ruta" y el trazado se va pintando a su paso, con el porcentaje hecho y la distancia y el tiempo que le quedan. Si se aleja del sendero, el móvil vibra y le avisa.
Abierto, con aviso o cerrado. La palanca que ningún otro sistema te da. Cierras un sendero por obras o por incendio y el visitante lo ve en gris, con tu mensaje en su idioma y sin poder iniciarlo. Se cambia en segundos y llega al instante.
Ficha técnica y filtros de verdad. Circular, apto para niños, con perros, accesible, con sombra, con agua potable, con aparcamiento, tipo de firme y mejor época del año. El senderista filtra por lo que le importa y encuentra el sendero que puede hacer hoy.
Puntos de interés en el camino. Miradores, fuentes, paneles o restos arqueológicos marcados sobre el trazado, cada uno con su foto, su texto y su audio por idioma, que suena solo al acercarse. Un sendero deja de ser una línea y pasa a ser una audioguía.
Sin cobertura sigue funcionando. El visitante descarga el sendero antes de salir, trazado, audios, fotos y mapa y en mitad del monte mantiene un mapa interactivo con su posición GPS en vivo. En España, además, con la ortofoto de satélite.
Y sabes qué senderos funcionan. Cuántas veces se abre cada uno, cuántas se inicia y cuántas se termina de verdad. La tasa de finalización te dice qué sendero está bien señalizado y cuál no.
Con rutas creadas por IA, cada visitante recorre tu territorio a su ritmo y según lo que le interesa. Un asistente que escucha y te habla resuelve cualquier duda en su idioma. Descubre los eventos del día y hasta puede buscar con una foto lo que tiene delante. Todo en una app, sin instalar nada.
El experto local
Se entrena con lo que tú publicas. Puntos de interés, horarios, historia, gastronomía, senderos y servicios salen de tu panel. Por eso responde con la precisión de un guía local y recomienda qué ver después, sin inventarse nada que no esté en tu destino.
También sabe del pueblo, no solo de la guía. Transporte, aparcamiento, dónde comer, barrios, playas o miradores. El visitante pregunta lo que preguntaría en la oficina de turismo, aunque ese sitio no tenga ficha con audioguía.
Si abre una ficha, habla de ese sitio. Cuando el visitante pregunta desde un punto concreto, el asistente resuelve ahí todos los "y esto" y "y aquí" sin pedirle que aclare de qué habla.
Y lo adaptas a tu medida. Cambias el mensaje de bienvenida, eliges las preguntas sugeridas de inicio, le das el conocimiento y el tono con los que quieres que hable y cargas tus servicios prácticos oficiales. Todo desde el panel y sin escribir una línea de código.
Sabe decir que no. Si le preguntan por otro destino o por algo ajeno al turismo, lo declina con educación en el idioma del visitante. Nunca improvisa una respuesta para quedar bien.
Respuestas vivas
La respuesta es una tarjeta, no un ladrillo. Cuando el visitante pregunta por un lugar, recibe su ficha real, foto, galería ampliable, si está abierto ahora mismo y la audioguía lista para escuchar sin salir de la conversación.
Y muchas se usan, no solo se miran. Reproducir el audio, empezar la ruta, añadir el evento a su calendario, llamar por teléfono a la farmacia, abrir el modelo en 3D o comparar dos lugares uno al lado del otro.
Quince tipos para quince preguntas. Mapa con varios sitios, qué hay cerca, qué está abierto ahora, el tiempo con previsión a cinco días, el estado del mar, un sendero con su perfil de altura, servicios prácticos y el detalle de accesibilidad.
Por qué no puede inventárselas. La inteligencia artificial solo señala qué tarjeta encaja con la pregunta. Los datos los pone el sistema con tu contenido publicado, así que lo que ve el visitante siempre es tuyo y está al día.
Voz
Manos libres mientras camina. El visitante habla con naturalidad, el sistema detecta cuándo termina la frase y le responde hablando. Ideal en rutas y senderos, donde nadie quiere ir mirando la pantalla.
Puede interrumpirle. Si el visitante empieza a hablar mientras el asistente responde, este se calla y escucha. Como en una conversación de verdad.
Voz y texto son la misma conversación. Todo queda escrito en el hilo con subtítulos y al pasar de hablar a escribir retoma justo donde lo dejó.
La voz de tu destino. Puedes elegir entre varias voces y apagar el modo voz cuando quieras desde el panel.
Idiomas
Lo detecta solo. Toma el idioma del móvil del visitante en cuanto entra, sin menús ni banderas que buscar. Quien pregunta en alemán recibe su respuesta en alemán.
En su idioma, no solo la respuesta. También la audioguía, las fichas de los puntos, las fechas de los eventos y los formatos de hora, cada uno como se escribe en su país.
Escribes una vez. Publicas en tu idioma y la plataforma se encarga del resto. Añadir un idioma nuevo es revisar y publicar, no rehacer la guía.
Búsqueda por foto
Reconoce el lugar y abre su ficha. El visitante fotografía un monumento, una fachada o un detalle que le llama la atención y recibe su historia, su audioguía y cómo llegar. La curiosidad del momento se convierte en una visita más larga.
Si hay un QR, es instantáneo. La cámara detecta primero tus propios códigos y abre la ficha al momento, sin pasar por la inteligencia artificial.
Y si no es tuyo, lo dice. No fuerza una respuesta para una foto que no toca. Prefiere reconocer que ese sitio no es tuyo antes que confundir al visitante.
Planes a medida
Le monta el itinerario. Con el tiempo que tiene y lo que le interesa, el asistente le propone las paradas en orden y los minutos a pie reales entre una y otra.
Y lo arranca. El botón de empezar lanza el modo guiado con ese recorrido exacto, con su mapa y sus audioguías, sin volver a montar nada.
Su propia lista. Mientras conversa, el visitante va guardando los lugares que le apetecen y sale cuando quiera con lo que ha elegido él.
El control es tuyo
El tono y tu información oficial. Eliges si habla cercano, formal o institucional y le das hasta dos mil caracteres de información oficial que debe conocer, horarios de la oficina, normas, aparcamiento o teléfonos útiles.
Los temas que no toca. Escribes los asuntos que prefieres dejar fuera y el asistente los declina con elegancia. Tú decides de qué se habla y de qué no.
Qué enseña y con qué recibe. Enciendes y apagas cada tipo de tarjeta y eliges hasta seis preguntas de bienvenida entre las ocho disponibles. El texto lo escribes tú y la tarjeta que abren la garantiza el sistema.
Tus servicios oficiales. Cargas farmacias, centros de salud, policía, oficinas de turismo y aseos con su teléfono y su dirección. Sin entradas, esa tarjeta sencillamente no existe.
Conversaciones
Se guardan enteras y anónimas. Sin registro, sin datos personales y sin dirección de internet del visitante. Se conservan mientras estés de alta, no se borran a los tres meses.
Se leen como una conversación. Con la hora de cada mensaje, las tarjetas que se enseñaron y la valoración que dejó el visitante. Buscador por texto y filtros por origen y por idioma.
Te las llevas cuando quieras. Exportación a hoja de cálculo eligiendo el periodo por meses, el origen y el idioma, con el recuento por delante antes de descargar.
Y los números detrás. Conversaciones por día y por hora, reparto de idiomas, si vienen de la app, de tu web o de la voz y qué tarjetas se enseñan y cuáles se tocan de verdad.
Inteligencia del destino
Un informe cada mes, sin tecnicismos. La plataforma analiza sola las preguntas del mes y te lo cuenta en lenguaje claro, pensado para un técnico de turismo y no para un informático.
Los temas que se repiten. Agrupados por asunto, con cuántas veces se preguntaron y ejemplos literales de tus visitantes. Sabes qué le interesa de verdad a quien te visita.
Los huecos de tu guía. Las preguntas donde la respuesta fue floja o directamente no había información. Eso es lo que todavía no estás contando.
Y qué crear, en concreto. Propuestas del tipo "añade el horario y el precio de la ermita" en vez de "mejora el contenido". Cada visita te devuelve trabajo hecho.
Además, si estás listo. Un medidor te dice cuántos puntos te faltan por completar con foto, horario o audioguía para que el asistente responda bien desde el primer día.
En todas partes
En tu web, con una línea. La burbuja del asistente se instala en tu web oficial y responde ahí mismo, con tu marca y tu contenido.
En la calle, con un QR. Códigos que abren el asistente e incluso lo abren con la pregunta ya hecha, uno en la puerta del mercado que arranca preguntando por los horarios.
En tus propios sistemas. Una conexión abierta para llevar el asistente a las herramientas con las que ya trabajas.
Se abre con un enlace o un QR, sin instalar nada. Dentro están las audioguías, las rutas, los mapas y la agenda, con un asistente que responde en 20 idiomas y todo funcionando aunque no haya cobertura. Con tu marca, no la de un tercero.
La privacidad de tus visitantes es un derecho. No les pedimos nunca datos sensibles ni les obligamos a registrarse, así lo disfrutan sin límites ni preocupaciones.
Audioguías, navegación sencilla y revisiones automáticas contra la WCAG 2.1 AA, la norma que exige la contratación pública.
La información de tu destino y tus visitantes nunca se guarda fuera de Europa. Todo se aloja en servidores de la UE y cumplimos el RGPD.
Hay cosas que no se contratan aparte porque van dentro. Que tu equipo tenga a quién preguntar, que cada mes llegue mejor que el anterior y que lo tuyo siga siendo tuyo.
Cada vez más viajeros consultan ChatGPT, Gemini, Perplexity y otras IA antes de viajar. Visitea prepara tu destino para que puedan entenderlo y citarlo, te muestra qué mejorar y te permite activar o desactivar esta función cuando quieras.
Empiezas con la formación y el acompañamiento que incluye tu plan, y el soporte va dentro. Escribes desde el propio panel y te contesta quien conoce tu destino, no un formulario que se pierde.
Los textos, las fotos y los audios son tuyos y las estadísticas no se borran mientras estés de alta. Se acumulan sin límite de meses y se exportan a Excel, PDF o CSV para tus memorias e informes. Nada se queda secuestrado aquí dentro.
La plataforma no se queda quieta, cada mes llegan funciones nuevas y mejoras a las que ya usas, sin actualizaciones que instalar ni costes añadidos. Lo que contratas hoy vale más dentro de un año.
Estadísticas
Qué se visita y qué se escucha. Ranking de puntos, recorrido completo de las rutas y cuánta gente termina cada audioguía. Sabes qué funciona de verdad y en qué punto se abandona.

Mapas de calor de tu territorio. Dónde se concentran de verdad tus visitantes y qué zonas pasan de largo, sobre tu propio mapa, con filtros y reproducción de la actividad. Incluidos en todos los planes.

Qué tipo de viajero te visita. En qué idioma te leen, con qué aparato, a qué horas y qué días llenan tu destino, y cuántos vuelven. Sabes si tu público es de cerca o de fuera y todo viene comparado con el periodo anterior.

Y te llegan leídas al correo. Al cerrar cada periodo tu equipo recibe el resumen con las cifras y una lectura redactada de qué ha pasado. Los datos no se borran nunca y se exportan a Excel, PDF o CSV para tus memorias.
Todo lo que se mide. Puntos y eventos más vistos, senderos más usados con rutas iniciadas y completadas, escaneos de cada QR, idiomas y distribución por horas.

Qué te preguntan tus visitantes. Una minería de las conversaciones del asistente que te dice qué buscan y qué echan en falta. Es el estudio de público que nadie te hace, hecho solo.

Creador de páginas webs
Una web para cada cosa que quieras contar. Tu web oficial cuenta el destino entero. Estas cuentan una sola cosa y la cuentan bien. Tus senderos o un espacio natural, tu fiesta, el festival o la Navidad, tu gastronomía, el casco histórico, o una web para familias, congresos o cruceros.
Se hace con lo que ya tienes. Lugares, rutas, senderos, agenda y empresas salen solos. Al crearla ya te propone el menú y las páginas, y si cambias una ficha se actualiza en todas tus webs.
Ocho diseños hechos para turismo. Una web de senderos con el terreno en relieve 3D, una de revista para tu evento, un cartel para tu festival o una con fotos grandes para el patrimonio. Y seguimos añadiendo diseños.
El visitante encuentra lo que busca. Filtra por dificultad, distancia, desnivel, con niños, accesible, gratis o cerca de mí, y lo ve en lista o en el mapa.
En todos tus idiomas, sin traducir a mano. La escribes en tu idioma y al publicar se traduce sola.
Tu estilo, sin diseñador y sin sustos. Colores, tipografía, portada y botones que siempre combinan. Ves cómo queda en móvil y en ordenador antes de publicar, y puedes volver a una versión anterior.
En su propio dominio y visible en Google y en la IA. Te preparamos lo que tienes que pedir a quien lleva tu dominio. ChatGPT, Claude o Perplexity pueden leerla y citarla.
Sabes cuánta gente la visita. Las visitas de cada web, en tus estadísticas. En los planes Completo y Avanzado, además, el asistente resuelve las dudas del visitante en su idioma.
La agenda del destino
En el mapa y en el calendario. Cada evento con su lugar, su horario y su ficha, geolocalizado en la app del visitante y con su propia página pública para compartir.
Avisos de cercanía. El visitante recibe un aviso cuando hay algo cerca o a punto de empezar. No se le escapa nada de lo que pasa mientras está en tu destino.
Los que se repiten, se publican una vez. El mercadillo de los jueves se publica una sola vez y se repite solo, semana tras semana.
De la agenda a todos los canales. El mismo evento sale en tu web, en el boletín y en tus redes sin volver a escribirlo y puedes pegar la agenda en tu web con un widget.
Se suscriben a tu agenda. El visitante puede añadir tu calendario a Google Calendar, Apple Calendar u Outlook y lo que publiques después le aparece solo.
Solo se ven cuando toca. Los eventos comparten mapa con tus puntos, pero aparecen únicamente dentro de su ventana de fechas. La agenda no se ensucia con lo que ya pasó.
Calendario o listado, como prefieran. Vista de calendario mensual o de lista, con categorías de color y una ficha por evento con galería de fotos, fechas, ubicación y un botón de acción que tú eliges.
El mostrador
Dos formas de usarla. Tu equipo prepara el itinerario junto al visitante o el visitante se lo monta solo en un iPad, una pantalla táctil o un tótem. Se configura desde el panel y está incluida en todos los planes.
Siempre empieza por su idioma. Lo primero que pregunta es en qué idioma habla el visitante. A partir de ahí, el itinerario se crea con la misma inteligencia de la app o a mano, eligiendo lugares y ordenando el recorrido.
Se lo lleva al móvil al instante. Escanea un QR en la pantalla o deja su nombre y su correo y lo recibe en su idioma. Si acepta el boletín, entra como suscriptor con doble confirmación y el contacto aparece en tu panel.
Cada aparato sabe dónde está. Registras cada tótem u ordenador con su ubicación y por eso puede ordenar los lugares por cercanía real y decir cómo llegar desde esa puerta, sin pedirle el GPS a nadie. Tras cada entrega vuelve sola al inicio.
Funciona sola todo el día. Tras cada entrega o tras unos minutos sin uso, la pantalla vuelve al inicio lista para la siguiente persona. Pensada para una feria o una oficina sin personal.
Los contactos entran en tu panel. Si el visitante deja su correo, aparece en tu lista de visitantes con la procedencia marcada y si acepta el boletín entra como suscriptor con doble confirmación.
Tantos aparatos como necesites. Vinculas cada tótem u ordenador tecleando un código de un solo uso o escaneando su QR. Cuántos entran depende del plan.
Mapas a tu medida
Móntalo desde el panel. Eliges el estilo y la zona y empiezas a construir, con vista previa en vivo mientras lo haces. No hace falta saber de cartografía ni pedírselo a nadie.
Coloca lo que importa. Tus puntos de interés, sub rutas y senderos, cada uno con su icono y color, su foto y su descripción. Y las empresas del destino con su ficha y sus datos de contacto.
Organizado por capas. Agrupas puntos, rutas, senderos y empresas en capas que el visitante activa o desactiva según lo que quiera ver. Con vistas 3D, satélite y relieve para sobrevolar el territorio.
Y se publica en tu propia web. Lo compartes por su enlace o lo insertas en tu web, en WordPress con un bloque de HTML. Se actualiza solo cuando cambia un punto o una empresa.
Un recorrido guiado por el aire. Puedes montar un vuelo que va de parada en parada en el orden que elijas, para presentar el territorio como nunca se ve desde el suelo.
Las capas, con su nombre y su color. Cada capa se llama como tú quieras, Playas o Iglesias, con su icono y su color y el visitante enciende y apaga las que le interesan.
Al compartirlo, sale tu marca. La previsualización del enlace muestra el nombre y la foto de tu destino, no la de Visitea. En redes y en WhatsApp el mapa es tuyo.
Y sabes cómo se usa. En los planes Completo y Avanzado ves las visitas de cada mapa público, qué puntos se abren más y en qué idiomas.
Fidelización
Editor visual de bloques. Montas el boletín colocando piezas de portada, eventos, empresas y noticias. Sin diseñar ni programar y siempre con tu marca.
Contenido que ya tienes. Añades a la campaña los eventos y novedades de tu panel en un clic, sin copiar ni pegar. Cada bloque se rellena solo con la ficha real.
La IA escribe contigo. Te propone el asunto, mejora, acorta o cambia el tono de cualquier texto y traduce la campaña entera a todos tus idiomas.
Suscriptores y resultados. Incrustas el formulario en tu web y la lista crece sola, con consentimiento y bajas gestionadas. Después ves aperturas, clics y crecimiento campaña a campaña.
Bloques que se rellenan solos. Además del texto y las imágenes, hay bloques que traen datos de tu panel, como un punto de interés, una rejilla de puntos, la agenda de eventos o una sub ruta. Se actualizan con la ficha real, sin copiar nada.
Cada suscriptor, en su idioma. Recibe la campaña en el idioma que eligió al apuntarse y con su nombre, si lo dejó.
Desde tu propio dominio. Verificando tu dominio, los boletines salen desde tu dirección de siempre, lo que mejora la entrega y la confianza de quien lo recibe.
Con el consentimiento en regla. Base de suscriptores propia, con doble confirmación por correo y bajas gestionadas solas. Y después, aperturas, clics y rebotes campaña a campaña.
Dictado
Pulsas, hablas y ahí está el texto. Junto al botón de enviar del asistente hay un micrófono. Se pulsa una vez y empieza a escuchar, se vuelve a pulsar y para. Mientras hablas ves la onda de tu propia voz, así que sabes que te está cogiendo.
Escribe bien los nombres de tu tierra. Antes de transcribir, sabe cómo se llaman tus puntos de interés, tus senderos y tus empresas. Por eso escribe “Icod de los Vinos” o “Anaga” como se escriben, y no como suenan. Es la diferencia entre ahorrar tiempo y tener que corregirlo todo.
Nunca se envía solo. Lo que dictas aparece en el cuadro y ahí se queda hasta que tú lo lees y le das a enviar. Lo que se publica en tu destino lo decides tú, no un micrófono.
Rutas inteligentes
Se monta con tres respuestas. El visitante dice qué le interesa (historia, naturaleza, gastronomía, arte), cuánto tiempo tiene, de media hora a tres y si necesita accesibilidad. Con eso la IA elige entre tres y ocho puntos de tu catálogo y arma la visita.
La IA propone, la geografía manda. Después de elegir los puntos, un planificador reordena las paradas sobre el mapa para que el recorrido no dé saltos absurdos. El visitante camina lo mínimo y eso no se lo dejamos a la improvisación del modelo.
Sabe qué está abierto hoy. Evita los puntos cerrados a esa hora, los que están fuera de temporada y los desaconsejados por el clima de ese día. Una ruta que lleva a una puerta cerrada es peor que no dar ninguna.
Y también puede hacerla a mano. Quien prefiera elegir marca sus favoritos, los ordena o deja que Visitea optimice el camino y empieza la visita guiada con audio parada a parada.
Tantos itinerarios como quiera. Guarda uno por día de estancia y los edita a su gusto, sin registrarse, porque viven en su propio móvil.
Cuanto mejor tu catálogo, mejor la ruta. La IA encaja cada interés con el sitio adecuado a partir de lo que hay escrito en la ficha. Una buena descripción trabaja para ti cada vez que alguien pide una ruta.
Y se comparte con un enlace. Cualquier itinerario tiene su enlace y su QR. Quien lo recibe ve las paradas con sus fotos, la duración y la distancia y puede empezarlo al momento.
Importador
Lee lo que ya tienes. Una sección de la web del destino, una hoja de Excel o CSV, el PDF de un folleto o la foto de un cartel. De ahí saca las fichas ya redactadas de tus puntos de interés y también de las empresas del destino, con su nombre, su descripción y sus datos de contacto.
Completa lo que falta. Si a una ficha le faltan datos, los rellena con la información pública de Google. Sus coordenadas exactas, sus horarios reales de apertura y una foto del sitio, cuando la ficha aún no tiene ninguna.
Nada se crea a tus espaldas. Antes de guardar nada ves la previsualización de lo que va a entrar, ficha por ficha y decides qué se queda. El importador está en todos los planes.
También desde una hoja de cálculo. Si ya tienes el inventario en Excel o CSV, entra tal cual y la IA completa las descripciones que falten.
Ficha por ficha, tú decides. En la previsualización puedes descartar lo que no quieras, corregir un nombre o dejar fuera un punto. Nada entra sin que lo apruebes.
Trabajo automático
Busca los horarios de verdad. Cada noche localiza tus puntos en la información pública de Google y trae sus horarios reales, si son lugares de interior o de exterior y a qué categoría turística pertenecen.
Rellena lo que nadie rellena. Deduce si el punto es recomendable con niños, si la entrada es gratuita y cuánto dura la visita típica. Son los datos con los que luego la ruta encaja a cada visitante y los que nadie tiene tiempo de completar a mano.
Nunca pisa lo que escribes tú. Solo toca los campos que están vacíos o que rellenó la propia IA. Lo que ha guardado una persona desde el panel manda siempre.
También vigila tus fuentes. Si un punto o una empresa vino de una web, revisa si esa web cambió. Los datos fiables se actualizan solos y el resto te llega como propuesta para que decidas.
A tu equipo no le cuesta ni un minuto. Todo esto pasa de madrugada, sin que nadie esté delante. Por la mañana el catálogo está mejor que cuando lo dejaste.
Estadísticas
Comparado solo con el periodo anterior. Eliges el rango y todo se compara con el tramo previo, con un analista que te señala lo que se sale de lo normal. No tienes que saber mirar una tabla para ver qué ha cambiado.
Qué se visita y qué se escucha. Ranking de puntos, recorrido completo de las rutas y cuánta gente termina cada audioguía. Sabes qué funciona de verdad y en qué punto se abandona.
Quién te visita y por dónde se mueve. Idiomas, dispositivos, horas locales reales y mapas de calor sobre tu propio mapa, con las zonas que se llenan y las que pasan de largo.
Y te llega leído al correo. Al cerrar cada periodo tu equipo recibe un resumen con las cifras comparadas y una lectura redactada de qué ha pasado. Los datos no se borran nunca y se exportan a Excel, PDF o CSV para tus memorias.
Qué te preguntan tus visitantes. Una minería de las conversaciones del asistente que te dice qué buscan de verdad y qué echan en falta en tu destino.
Copiloto del panel
Le hablas y lo hace. Crear un punto, corregir una descripción, organizar el destino o traducir lo que falte. Se lo pides en lenguaje normal y lo ejecuta, sin buscar en qué pantalla estaba cada cosa.
Lleva el destino entero, no solo las fichas. Te escribe y programa la newsletter del mes, te cambia los colores y el logotipo, te abre los idiomas nuevos, te recupera de la papelera lo que se borró sin querer, te lee las estadísticas y te abre una incidencia con nosotros si algo va mal.
Pide permiso en lo delicado. Todo lo que borra o tiene consecuencias queda propuesto y esperando tu confirmación. Y cada acción queda registrada, con quién la pidió y cuándo.
Sabe lo que hay en tu destino. Responde con tus datos reales. Cuántos puntos te faltan por traducir, qué fichas están flojas o qué eventos vienen. No es un chat genérico pegado al panel.
Incluido en todos los planes. Lo tienes en el cajón lateral del panel, a un clic desde cualquier pantalla, y también como página completa para sentarte a trabajar una tarde con él al lado.
Escribir con IA
No es una pantalla aparte a la que ir. Es un botón dentro de cada campo de texto del panel, y hace lo que le pidas sobre lo que estás escribiendo en ese momento.
Escribe con los datos de la ficha. Le das al botón con el campo vacío y redacta a partir de lo que ya sabe de ese punto, ese sendero o ese evento. Su nombre, su dirección, sus horarios. No se inventa un texto bonito y genérico, usa tus datos.
Mejora la redacción y corrige las faltas. Dos acciones distintas a propósito. Una deja el texto mejor escrito y la otra solo arregla lo que está mal, sin tocarte el estilo. La que corrige no reescribe nada por su cuenta.
Acorta y amplía. Cada campo tiene su límite de caracteres y se ve mientras escribes. Cuando te pasas, acortas; cuando la ficha se queda corta, amplías. Sin contar palabras a mano.
Cambia el tono sin cambiar el contenido. Cinco tonos, cercano, profesional, institucional, inspirador y divulgativo. El mismo texto sirve para la web del ayuntamiento y para la ficha que lee un turista en el móvil.
Escríbelo de otra manera. Cuando el texto está bien pero no te convence, te lo plantea de otra forma para que elijas. Puedes pedirlo las veces que quieras.
Traduce ahí mismo. Sin salir del campo ni abrir el traductor de idiomas del destino. Útil cuando quieres dejar una sola ficha en otro idioma y no lanzar la traducción de todo el catálogo.
O se lo dices con tus palabras. Debajo del menú hay una casilla para pedirle cualquier otra cosa. Que mencione que hay acceso para sillas de ruedas, que quite la última frase, que empiece por otro sitio.
Solo sobre lo que marcas. Si seleccionas un trozo del texto antes de darle al botón, trabaja únicamente sobre esa parte y te lo dice antes de hacerlo. El resto de la ficha se queda como estaba.
En veintisiete campos del panel. Nombres y descripciones de puntos, senderos, paradas, eventos y empresas. También el asunto y los bloques de tu newsletter, los textos de la publicación en redes, el mensaje de bienvenida del chat y los banners de la app.
Nada se publica sin que tú lo veas. La propuesta aparece para que la aceptes, la descartes o la vuelvas a pedir. Hasta que no guardas, en tu destino no ha cambiado nada.
Búsqueda visual
Reconoce lo que el visitante tiene delante. Enfoca un monumento, una pieza de museo o un elemento natural y la IA lo identifica entre los puntos de tu catálogo y le abre su ficha con su audioguía.
Si no lo sabe, lo dice. Cuando la foto no parece de tu destino, lo indica en vez de inventarse una respuesta. Prefiere quedarse callada a contarle al visitante algo que no es.
Desde el buscador o desde el chat. Funciona en los dos sitios, en los planes Completo y Avanzado.
Sirve también en el monte. En senderos y parques, el visitante fotografía una planta, un ave o una roca y recibe su explicación, sin tocar un panel interpretativo.
Multiidioma
Traduce el contenido de una vez. Puntos, rutas, senderos, eventos y empresas pasan a todos los idiomas activos con un botón. Sumar un idioma deja de ser un proyecto editorial paralelo.
Los veinte, con las lenguas cooficiales. Español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, catalán, valenciano, gallego, euskera, neerlandés, chino, sueco, danés, noruego, finés, polaco, japonés, ruso y ucraniano. Toda la interfaz de la app está traducida, no solo tus textos.
Tú revisas y publicas. La IA deja la traducción hecha y tu equipo la corrige antes de publicarla. Y la app detecta sola el idioma del navegador del visitante en su primera visita.
Se traduce lo que falta, no todo otra vez. El panel te dice qué fichas están sin traducir en cada idioma y solo se procesa eso. Ni gastas de más ni pisas lo que ya estaba revisado.
Y te avisa cuando una traducción se queda vieja. Si editas un texto en tu idioma, sus traducciones se quedan con la versión anterior y nadie lo nota. Pulsas «Revisar ahora» en Idiomas y el panel te dice qué puntos, eventos, empresas y senderos quedaron anticuados y en qué idioma. Revisar no gasta cuota y puedes renovarlos todos de una vez con la IA.
Las empresas también. Una empresa se inscribe en el idioma del destino y, al revisarla, la traduces a todos los idiomas activos con un botón. El visitante extranjero lee el directorio en el suyo.
Redes sociales
Nace de tu catálogo, no de la nada. Eliges un punto o un evento y la IA escribe con su nombre, su descripción y sus fechas reales. Tiene prohibido inventarse horarios, precios o fechas que no estén en la ficha.
El tono lo eliges tú. Cercano, institucional, inspirador o informativo. Un ayuntamiento no publica como una marca de aventura y eso se nota en la primera línea.
Una versión por red social. Devuelve el texto principal y su variante adaptada a cada red, respetando el límite de caracteres de cada una, más hasta ocho etiquetas propuestas.
Y lo que funciona, se guarda. Puedes dejar guardadas tus plantillas de publicación y tus grupos de etiquetas para no rehacerlos cada mes.
Publica cuando toca, no cuando puedes. El texto sale del mismo panel donde programas la publicación en Facebook e Instagram, con vista previa por red antes de mandar nada.
Newsletter
Una frase y tienes el borrador. Le cuentas de qué va el envío y te deja la campaña montada con su nombre, su asunto, su texto de previsualización, sus titulares y sus párrafos, ya maquetados en bloques.
La agenda se pone sola. Puede insertar el bloque de próximos eventos, que se rellena con tu agenda real en el momento del envío. El resto de bloques (un punto, una empresa, un sendero) los eliges tú y también se rellenan solos con la ficha.
Y sale en todos tus idiomas. Con un botón traduce la campaña entera a los idiomas activos del destino, respetando la maquetación.
Tú decides cuándo se manda. La IA deja el borrador; el envío lo apruebas tú, desde tu propio dominio y con tus suscriptores confirmados.
Sugiere el asunto y afina el texto. Además del borrador entero, puede proponerte asuntos y mejorar, acortar o cambiar el tono de cualquier texto que ya tengas escrito.
Cada suscriptor en su idioma. La campaña sale en el idioma que eligió al apuntarse y con su nombre si lo dejó.
Visitantes
Nace de quien ya te visita. El visitante crea su cuenta con su nombre y su correo para que sus favoritos y sus itinerarios le sigan de un móvil a otro y los recupere cuando vuelva. Sin contraseñas, recibe un enlace de acceso.
Y ese contacto es del destino. En el panel tienes la lista de quiénes son, desde qué parte de la app se registraron y qué han guardado, con exportación incluida. No es una audiencia alquilada a nadie.
Registrarse nunca es obligatorio. Tú decides si lo pides para guardar un itinerario o lo dejas abierto, y aun pidiéndolo el resto de la app sigue siendo libre. Bloquear la guía detrás de un formulario espanta a la mitad de la gente.
Crear la cuenta no apunta a nadie al boletín. Eso es una casilla aparte, desmarcada, con su confirmación por correo, y ni el gestor puede activarla por otra persona. Es lo que exige la normativa y lo que hace que tu lista sea de verdad tuya.
Y el visitante manda sobre lo suyo. Desde la propia app puede eliminar su cuenta cuando quiera, con sus favoritos y sus itinerarios. Y si pide una copia de sus datos, se le entrega por el canal de privacidad del destino.
Organismos, cabildos y diputaciones
Una sola contratación. El organismo contrata Visitea una vez y con eso lleva inteligencia turística a todos sus municipios, también a los que nunca habrían podido pagársela por su cuenta.
Desde el panel reparte la capacidad como quiera y el municipio que se quede corto se resuelve moviendo recursos, no firmando otro contrato. Contratar a esa escala cuesta bastante menos que hacerlo pueblo por pueblo.
Cada municipio estrena el suyo. Cada territorio tiene su propio Visitea completo, con su marca, su app y su equipo, aunque nunca haya digitalizado nada. Y el organismo entra en cualquiera de ellos y sale con un clic, sin pedir contraseñas a nadie.
El organismo escribe una vez, publica en muchos. El organismo tiene un taller donde monta el contenido y lo publica de golpe en los municipios que elija. Cada municipio puede adaptarlo después y lo publicado se puede retirar.
El organismo pone el material. Fotos y audioguías a disposición de sus municipios, por carpetas, para uno concreto o para todos.
Rutas que cruzan municipios. Recorridos provinciales con sus paradas en orden, su portada y su ficha y colecciones de senderos que hacen lo mismo con la red de caminos del territorio.
Un portal con el territorio entero. Una app que reúne el contenido público de todos sus municipios, con las rutas provinciales y las colecciones. El visitante ve la provincia entera, no un municipio suelto.
El organismo ve cómo va cada municipio. Analítica del conjunto con comparativa entre periodos, evolución, ranking por territorio y aviso de los municipios que van flojos de uso.
Y el organismo tiene su propia IA. El panel del organismo tiene su IA, que consulta y también ejecuta. Asigna recursos, crea un territorio o publica contenido en varios municipios. Lo que borra o publica pide siempre confirmación.
Empresas turísticas
En la app del visitante. El visitante las descubre mientras explora el destino, con sus fotos, su descripción y sus horarios. Sin que ninguna tenga que costearse su propia app.
Con su página propia. Cada empresa tiene su página pública en una dirección del destino, lista para compartir en redes o en su propia web.
En los mapas del destino. Aparecen junto a tus puntos y tus rutas, cada una con su icono propio y se pueden agrupar en su capa para que el visitante la encienda cuando quiera.
Se dan de alta solas. Les envías un formulario, lo rellenan con sus datos y sus fotos y tú solo revisas y publicas. El directorio crece sin que tu equipo teclee una ficha.
En campañas y agenda. Las promocionas en los boletines, en los eventos y en las novedades del destino para llevarles visitas de verdad.
Reservas y contacto directo. Cada ficha lleva su teléfono, su web y sus redes, así que el visitante llama o reserva desde ahí mismo. Tú no intermedias ni te llevas comisión.
También en su idioma. La empresa se inscribe en el idioma del destino y, al revisarla, la traduces a todos los idiomas activos con un botón. El visitante extranjero lee el directorio en el suyo.
Conecta tu IA
Conéctalo a tu ChatGPT, Gemini o Claude.
Se conecta una vez y ya está. Enlazas tu cuenta de ChatGPT, Gemini o Claude con tu destino y a partir de ahí les hablas como a cualquier otra conversación. No hay que aprender el panel ni recordar dónde estaba cada pantalla.
Trabaja de verdad, no solo consulta. Crea puntos de interés, monta rutas, publica eventos, da de alta empresas, sube las fotos y las audioguías desde el propio chat, prepara un envío de correo o revisa cómo va el mes. Lo que pidas se aplica en el panel al instante y queda registrado con tu nombre.
Le pasas el Excel y lo carga. Adjuntas en el chat tu hoja de cálculo, tu CSV o el PDF que ya tienes y tu asistente lo lee y lo da de alta en el panel. El inventario de puntos de interés, el listado de empresas del municipio, la agenda de eventos de la temporada o las sub rutas con sus paradas en orden. Y el trazado de un sendero, que se lo adjuntas y te lo monta.
Y te monta las sub rutas. Una sub ruta es un recorrido temático dentro del destino, con sus paradas en el orden que tú quieras. La ruta de la tapa, la de los miradores, la del vino, una para ir con niños o la accesible. Le dices qué puntos entran y en qué orden y te la deja montada y traducida.
Desde el móvil, el ordenador o de viaje. Como vive dentro de tu asistente, funciona allá donde lo tengas abierto. Puedes publicar el evento de la próxima semana mientras te tomas un café, sin abrir el portátil.
Sabe qué hay en tu destino. Puedes preguntarle cuántos puntos te faltan por traducir, qué eventos vienen esta semana o cómo va el mes y responde con tus datos reales, no con generalidades.
Sirve para el trabajo en lote. Traducir todo lo que falta, revisar fichas flojas o dar de alta varias empresas seguidas, dictando en vez de rellenar formularios uno a uno.
Con las manos atadas donde toca. Todo lo que borra o tiene consecuencias se queda pendiente de que tú lo confirmes en el panel. Tu IA propone y tú apruebas, así que nadie puede vaciar tu destino desde un chat.
QR Inteligentes
Se crean solos. Cada punto, evento, sub ruta o sendero genera el suyo sin que hagas nada. Y creas los que quieras a mano para un cartel, una nota de prensa o una placa NFC, el mismo código funciona impreso, en NFC o como enlace corto.
Cambia según el contexto. El mismo código lleva a un sitio o a otro según el idioma, el país, el día de la semana, la hora, la fecha, el clima o el dispositivo. Cada regla se lee como una frase, del tipo "si el idioma es alemán, abrir el asistente" y se monta con botones.
Las pegatinas, impresas y en tu puerta. Vinilo para exterior con el crédito de impresión que ya incluye tu plan, sin pagos aparte. Eliges códigos, cantidades y tamaño, ves el coste antes de confirmar y sigues el pedido hasta que llega.
Pruébalo antes de imprimir. El simulador te dice qué experiencia recibiría un visitante de ejemplo y por qué regla se la das. Y si algo cambia después, cambias a dónde lleva desde el panel sin reimprimir una sola pegatina.
Sabes qué pasa con cada uno. Escaneos y aperturas comparados con el periodo anterior, evolución diaria, desglose por idioma, país, dispositivo y franja horaria y el ranking de los más escaneados. Además, cada semana te señala el que nadie escanea, el que se escanea pero no llega a abrirse o el que tiene público en un idioma sin regla, con la regla lista para aplicar de un clic.
API abierta
Una sola fuente para todo. Puntos de interés con sus textos, fotos, vídeo, 3D, audio y traducciones, la agenda de eventos, el directorio de empresas, las sub rutas y los senderos con su trazado, dificultad y desnivel. Todo disponible para tu web o para quien tú autorices.
Se actualiza solo en todas partes. Cambias un horario en el panel y cambia a la vez en tu web, en la app del visitante y en la pantalla del punto de información. Nunca dos versiones distintas del mismo dato.
También lo que hace la IA. El asistente conversacional, el generador de itinerarios y el alta en el boletín se pueden usar desde fuera. Un visitante puede preguntar sin salir de tu web.
Con la llave en tu mano. Tienes tu clave privada, decides desde qué direcciones se puede usar y a qué recursos llega y ves en el panel cuántas llamadas hace cada integración.
WordPress, sin pelearse. Si tu web es WordPress, el plugin oficial inserta lo que elijas en cualquier página, sin tocar código y sin copiar contenido de un sitio a otro.
Redes sociales
Tus redes desde un sitio. Instagram y Facebook conectadas al mismo panel donde creas el contenido. Conectas cada cuenta una vez y se queda lista.
Con lo que ya tienes dentro. Un punto de interés, un evento de la agenda o una empresa del directorio se convierten en publicación con sus fotos y sus datos, sin salir a buscarlos a otro lado.
Y la IA escribe el primer borrador. Le dices de qué va y redacta el texto, te propone varias versiones y sugiere los hashtags. Puede partir de un punto de interés o de un evento que ya tengas creado, así que no empiezas nunca desde la hoja en blanco.
Escribes una vez, publicas donde quieras. La misma publicación sale en las redes que elijas, con su imagen y su texto adaptados a cada una. Nada de copiar y pegar cuatro veces.
Programada para cuando toque. Dejas la agenda de la semana o del mes hecha de una sentada y el sistema publica a su hora, aunque ese día no haya nadie en la oficina.
Y sabes qué pasó. Cada publicación deja su registro de si salió, en qué red y cuándo, para que el trabajo del mes se vea de un vistazo.
Semanas, no meses. Te entregamos el destino montado con tu marca, cargas tus puntos, rutas y agenda con la IA redactando y traduciendo contigo y publicas. No hay app que aprobar en ninguna tienda ni desarrollo a medida esperando. Si lo necesitas, te acompañamos hasta dejarlo todo montado.
No. Todo se gestiona desde un único panel pensado para personas no técnicas, sin escribir una línea de código. Y ni eso hace falta, porque el copiloto del panel lo hace por ti, le pides en lenguaje natural lo que necesitas y crea, traduce y organiza tu destino.
Si prefieres no entrar en el panel, puedes conectar tu propio ChatGPT, Gemini o Claude y pedírselo desde ahí. Se aplica al momento y el visitante ya lo ve.
Con los contenidos pasa igual. Si ya tienes audioguías, fotos o vídeos de tus puntos principales, se suben y se aprovechan tal cual. Si no tienes audioguías, las creas con IA desde el panel, eligiendo la duración y la voz, con la información de cada punto. Si te faltan fotos, vídeos o escenas en 3D, te ayudamos a producirlos como servicio aparte.
No. Se abre directamente en el navegador del móvil, sin instalar nada y sin registros, en el idioma del visitante. Si quiere, puede guardarla en su pantalla de inicio como si fuera una app.
La plataforma soporta nativamente 20 idiomas, español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, catalán, valenciano, gallego, euskera, neerlandés, chino (simplificado), sueco, danés, noruego, finés, polaco, japonés, ruso y ucraniano. Se pueden añadir otros bajo petición.
La traducción se asiste con IA desde el panel, sumar un idioma es cuestión de revisar y publicar.
Sí. El visitante descarga la guía antes de salir y mapas, audioguías y rutas siguen funcionando aunque no haya señal. Está pensada también para senderos, parques naturales y zonas rurales.
No puede. Solo responde con el contenido que tú has cargado, no con lo que el modelo crea saber del mundo. Si algo no está en tu panel, dice que no lo sabe. Y las fichas, rutas y horarios que enseña los rellena el sistema con tus datos reales, no los redacta la IA.
Además guardas todas las conversaciones, con lo que más te preguntan y lo que se queda sin respuesta, para saber qué contenido te falta.
Todos los datos se alojan y procesan dentro de la Unión Europea y cumplimos el RGPD. Los datos de uso se guardan anonimizados y solo de quien acepta el aviso, sin cuentas ni registros del visitante. Nadie sabe quién es, solo qué se visita.
Sí, íntegramente. Textos, fotos, audios y estadísticas son tuyos. Puedes exportarlo todo cuando quieras a Excel, PDF o CSV y la API abierta te lo lleva a tu web o a donde decidas. No hay puerta cerrada por dentro.
Nosotros. Mantenimiento, actualizaciones y soporte van incluidos, no se contratan aparte. Escribes desde el propio panel y te responde quien conoce tu destino.
La plataforma mejora cada mes y esas mejoras llegan solas, sin versiones que comprar ni actualizaciones que instalar.
Sí y mucho más allá de tu web. Con un clic integras en tu web (incluido WordPress) todo lo que creas en Visitea, tus puntos, el generador de rutas con IA, la agenda y el asistente experto en tu destino.
Y con un código QR o nuestra API lo llevas a folletos, carteles, mupis, tótems, pantallas táctiles y apps de terceros. Lo creas una vez y se actualiza solo en todos los sitios.
Y si quieres webs nuevas para algo concreto, como tus senderos, tu fiesta o tu gastronomía, las creas desde el panel con el contenido que ya tienes, cada una con su diseño y su dominio.